Las veces que vine a Madrid el año pasado, lo hacía por gusto pero también por necesidad. Por las razones que sea (y que ya no viene a cuento volver a contar) no me encontraba bien y el venir aquí me suponía recargar las pilas a niveles altísimos.
Este año está siendo diferente, y este fin de semana más todavía. Mi ánimo está por las nubes, me encuentro genial con el mundo en general y con lo que me rodea en particular. Las pilas están cargadas a unos niveles que, sinceramente, no recordaba. Y si a eso le sumas que ahora vine pare celebrar mi cumpleaños con mis amigos, el resultado es un fin de semana brutal.
No espero de este fin de semana nada que no sea seguir como estoy y pasármelo bien, y de momento se está cumpliendo. Me quedan menos de 24 horas en Madrid y veo muuuy complicado que se vaya a torcer ahora.
El problema es que cuando me marcho de aquí siempre me da pena y tengo ganas de volver. Y esta vez sé que hasta acabar los exámenes de febrero no voy a poder hacerlo. Es el único punto negativo de otras vacaciones.
Ahora me voy a aprovechar el tiempo que me queda aquí.

Noviembre 19th, 2008 at 9:50 pm
Jacobito!! Nos encanta que vengas a Madrid. Febrero está aquí en un momentín. Ya sabes que aquí tienes tu hotelito particular para cuando quieras. Gracias por las clases particulares de Mac. Estudia poco y que cunda mucho!!! MUakkkkk.
PD: No sé si esto te llega por aquí o no, pero bueno.
Noviembre 19th, 2008 at 11:20 pm
¡Gracias cuñada!
Vaya hotel tan lujoso. Sé que febrero está a un paso (demasiado cerca que aún no empecé a estudiar) pero aún así se echa de menos.
Mi próxima estación tenía que ser Estocolmo pero no veo a tus suegros con ganas de dejarme ir.
Un beso para los dos.
Cuidaros mucho