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Unos amigos necesitan nuestra ayuda. Son periodistas, prácticamente licenciados, sólo les falta una asignatura y su aprobado depende de nosotros.
Para aprobar esa asignatura tienen que experimentar el poder de las redes sociales y han decidido hacerse un usuario en twitter (@retodelhuevo), una página en facebook , y un evento en tuenti. Su objetivo es llegar a 1000 seguidores.
¿Cómo lo van a hacer? Pues apelando a una verdad incontestable. Nuestros cuatro amigos sostienen que hay 3 palabras que son capaces de mover el mundo: “No hay huevos” Y es que, como ellos dicen, “es ese aliciente sin el cual muchas acciones quedarían a medio hacer”.
Por si su aprobado os parece poco, han decidido hacer un concurso. Tenéis que adivinar qué saldrá del huevo que tienen por logo cuando lleguen a 1000 seguidores. Para ayudarnos, cuando llegan a alguna cifra significativa de seguidores en alguna de las redes sociales van dando pistas.
El premio son un par de entradas para un partido del Estudiantes en Madrid al que pueda ir el ganador. Algunos diréis, pues vaya mierda de regalo. Adivinad lo que hay en el huevo, id al partido y luego me comentáis si era tan mierda el regalo.

A lo importante. Tenemos hasta el 20 de Mayo para conseguir que el reto del huevo llegue a los 1000 seguidores. Seguidles en twitter, comentádselo a vuestros amigos y conocidos, pasad los eventos y vamos a conseguirles un aprobado.
Para más información y leer las pistas del concurso podéis ir a su blog: http://elretodelhuevo.wordpress.com/
Imagenes sacadas de su web
Damos saltos en el tiempo y en el espacio. Tras el concierto de París, me salto el post de la ciudad del Sena para hablar de la ciudad del Liffey.
Tras 6 años sin pisar tierras irlandesas por fin he vuelto a una ciudad que me trae fantásticos recuerdos. Iba con muchísimo miedo, lo reconozco. No he sabido mantener el contacto con la mayoría de la gente con la que compartí grandes momentos y experiencias y no sabía como iba a ser la relación con ellos si tenía la oportunidad de verlos.
Planear el viaje no fue tarea fácil. Hasta muy tarde no supe si iría sólo o acompañado, así que no compré los billetes hasta poco antes de partir. Por otro lado Aer Lingus en verano abre vuelos directos Santiago – Dublín, así que me ahorraba la preocupación de los retrasos y de las maletas perdidas en el tránsito de vuelos.
Llegué a la capital de la República de Irlanda a las 18:10 de un martes. Cogí mi maleta, y arrastrándola atravesé la puerta del aeropuerto donde me esperaba Paul, el señor de la casa en la que viví durante mi año en Dublín.
Inciso: Esta familia se merece un templo. Son encantadores, siempre están disponibles para lo que necesites y hacen todo lo que está en su mano y más para que te sientas cómodo. Son cuatro (Paul, Ivonne, Niall y Kim) pero cuándo estás con ellos te hacen sentir el quinto de la familia.
Eso por no hablar de la sorpresa de ver como Niall había crecido muchísimo, y es que la última vez que lo vi tenía 10 añitos y ahora 16. Imaginaros el cambio.
Al llegar a casa me tenían la cena preparada y ya no me moví de su lado. Nos tomamos una copa de licor café, una cerveza y todos a descansar que al día siguiente había que madrugar.
Del resto de días puedo contaros muchísimas cosas. Puedo contaros la visita friki que hice con una parte del Spanish Clan a Killiney para ver la verja de la casa de Bono. Puedo contaros la caminata que me dí por Dublín para ver como ha cambiado la ciudad, y las cervezas que me bebí en el agobiante barrio de Temple Bar o disfruté sin prisas en otros muchos pubs del centro. Puedo contaros lo bien que me lo pasé con Paul yendo a The Orchard por las noches a beber unas Guinness. Os puedo contar lo divertido que fue hacer cola para el primer concierto con el Spanish Clan al completo, la inútil espera del día siguiente en el The Clarence Hotel para ver salir a los 4 fantásticos o el placer de llevar a Niall a su primer gran concierto.
Puedo contaros todo eso y mucho más si os interesa, pero hay una cosa que quiero destacar de esta semana en Dublín: Los amigos que allí dejé y ya no pienso volver a descuidar.
Runar vino conmigo al primer concierto, así que para darle la entrada decidimos quedar el día anterior en casa de Philip Black, una de las personas que más me ayudó en mi integración en el colegio. Allí los tres decidimos que íbamos a tomar unas cervezas el lunes y nos pondríamos al día sin prisas.

Mi sorpresa fue cuando el lunes además de ellos dos aparecieron por The Dropping Well Willy, su novia Sanchia, Dave, Flynn y los hermanos Tristan y Craig Goodbody. No me lo esperaba, y fue perfecto. Físicamente todos han cambiado, pero siguen igual que hace 8 años. Allí pasamos 4 horas bebiendo pintas y pintas de Guinness, poniéndome al día de la vida de cada uno y riéndonos de recuerdos del colegio. Estábamos todos muy a gusto y el tiempo voló hasta que el camarero nos dijo que cerraban. Nos hicimos los remolones y luego aún nos entretuvimos fuera del pub. Al final nos despedimos con la promesa de que volvería muy pronto, que 6 años son mucho tiempo y los conciertos de U2 una mala excusa, y es que no son nada comparados con una ración de risas y cervezas rodeado de amigos.
Lo que yo digo… a sort of homecoming
Aunque no os creáis que estas palabras puedan salir de mi boca, hay un músico irlandés que está muy por encima de Bono, The Edge, Larry y Adam. Su nombre es Christy Moore, y es el mayor descubrimiento musical que he hecho en toda mi vida. Siempre que voy a Irlanda me compro un cd de él, sea nuevo o no. Ahora mismo tengo unos 7 discos, y los que me quedan. Por eso él es la banda sonora del post.
Igual somos amigos
porque para enemigos hay un montón de gente
Ok Perdón – Andrés Calamaro
10 de Agosto. Hoy es el cumpleaños de una amiga muy especial, Cristina.
Sí, la misma Cristina de la que he escrito tantas veces. La misma Cristina por la que he reído y he sufrido…
Cristina, además de haber sido mi pareja, es una persona que me ha marcado muchísimo por su personalidad. Y como sorprenderá que hable tantísimo de ella, me apetece contar por su cumpleaños todo lo que he vivido y sentido con ella desde que la conocí no hace mucho.
Aviso de que es largo, por eso no lo pongo todo en portada.
Venga, que hoy es un cumpleaños especial.
El 16 de Abril de 1985 nació una niña que no conocía, y por lo tanto no significó nada para mi… hasta hace unos meses.
Bueno, miento, hace unos añitos que la conozco, y que me importa, pero desde hace meses se ha convertido en… mí.

Se llama Elena, y es una amiga que me acompaña a tomarme una y mil cañas, que me hace un pie si quiero salir, que me escucha cuando estoy mal y me aconseja cuando lo hago fatal… Vamos, que es un tesoro, y la quiero muchisimo.
Así que desde aquí ¡¡FELICIDADES!!. A celebrarlo en plan macroguateque, y a disfrutar de los 23 (busca que hacer el año que viene en Santiago, ejem ejem)
La foto te la robé de tu fotolog, que aunque no lo creas, apenas tengo fotos tuyas.
Acabo de llegar de Madrid y necesito comentar un par de cosas.
El balance ha sido muy positivo.
Me traigo de recuerdo un ojo morado, pero sobre todo, un montón de ánimo, autoestima y cariño.
Espero haber dejado allí la cuarta parte de lo que he recibido, porque es mucho, aunque admito que tenía que haber dado más. Chari, Ana, las Crises y Nere no han podido disfrutar de mi, y la verdad es que tiene delito.
Volveré tan pronto como pueda, y les dedicaré todo el tiempo del mundo.
Podría ponerme a explicar cada cosa que me ha pasado este fin de semana, pero eso no es lo importante. Lo importante es que he estado en mi segunda casa, con mi segunda familia. Gente que sabe qué me pasa con sólo decirme hola. Gente capaz de, con una mirada, sacar lo mejor de mi.
He vuelto atrás en el tiempo, y eso no siempre es bueno, pero no he querido apartar la vista. Y cuando estás tan decidido, las piernas caminan solas.
La cuesta de enero ha terminado (a finales de febrero). En Madrid ha empezado el resto del año. Y lo mejor es que lo ha hecho rodeado de amigos.