Venga, mañana cojo coche y autopista rumbo Madrid. Esta vez no me voy sólo, llevo de conductor a un resfriado con ganas de ser gripe pero ya me olvidaré de él allí.
Os voy a comentar mis planes, simplemente para daros un poco de envidia.
Llego mañana, a media tarde, y resulta que es la XII Noche de Max Estrella. O lo que es lo mismo, un recorrido por el Madrid de Luces de Bohemia para recordar a Ramón María del Valle Inclán.
Las actividades comienzan a las 18:00 con una concentración de Bohemios y terminan a las 23:00 cantando el himno de los mismos. Por el medio, un montón de cosas. Para más información aquí.
El viernes tengo que ir a conocer a mi primito nuevo (mierda, acabo de darme cuenta de que no tengo ningún regalo)
Para la noche tenía un montón de ideas y todas eran conciertos recomendados por alguien que sabe mucho de esto.
Podía ir al Buho Real a ver a Paco Bello, o a Paco Cifuentes al Barcelona 8. A Luis Ramiro en el Libertad 8 no, que ya no quedan entradas. Y lo malo es que quería ir a los 3, pero tengo una barrilada por el cumpleaños de Alex que es un plan irremplazable e irrepetible.
El Sábado por la mañana toca dormir la resaca, y por la tarde ir a ver el Estu-Manresa que va a ser muy muy emotivo (muchísimo más de lo que nadie querría). Luego igual me apunto a la segunda Estudiantes Rock’n'Roll night con Engendro y Los Gandules en la mítica Gruta 77, pero no es totalmente seguro porque al día siguiente tengo que estar descansado.
El domingo, quiero ir a ver el Estu-Olesa de Liga Femenina en el Magariños a las 12:15 y luego viaje de vuelta a Santiago.
Suena bien ¿verdad?
Ya avisé de que yo estoy viviendo.

No veo el hueco para unas hamburguesas…