Miguel Dantart

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El 15 de Noviembre pasado (sí, lo sé, llevo mucho retraso en las crónicas) fui a un concierto especial en Madrid. Especial porque era de Miguel Dantart, y aunque ya lo había visto en un par de festivales benéficos, llevaba mucho tiempo queriendo ver un concierto entero suyo. Y porque no iba solo, y es que la compañía en sí también es especial.

Por si tenía alguna duda de que me lo iba a pasar muy bien, el bueno de Miguel, sentado en la plataforma que hace las veces de escenario en el Sálvese quien pueda, guitarra en mano cantó Yo no sería igual, canción que por aquel entonces (y también ahora, para qué negarlo) me tenía cautivado por lo que significa para mí.

A partir de ahí ya nada podía fallar. Miguel cantó algunos temas que conocía y otros nuevos para mí. La mezcla perfecta para disfrutar con Nâo Sei, Mundo alborotado, Dolores y José y descubrir Poltergueis o Ceci n’est pas une pipe (que no estoy seguro de si es el nombre de la canción)

Ese día iba a presentar el videoclip de Calle Segovia, pero hubo algún problema con el proyector y tuvo que posponerse. Aún así, como no podía ser de otra manera, cerró el concierto con ese tema.

Al acabar, Miguel se quedó en el bar, se acercó a nosotros a preguntarnos si nos había gustado, y tan agradable como es nos regaló un ejemplar de sus discos Bipolares (para ella) y Ley Ginebra (para mí).

Broche perfecto para un fin de semana que empezó con orgasmos modernos al lado de Quique González y supuso una bomba de oxígeno para los meses venideros.

Escrito por Jaco
16 de agosto de 2010

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