En el salón de mi casa desaparecen las cosas.
Hoy sin ir más lejos dejé un envase de pan en rebanadas (Bimbo, si quieres que te haga publicidad, paga) encima del sofá y cuando volví de la cocina ¡ya no estaba!
Volví a la cocina buscándolo y nada. Fui a la habitación, al despacho y tampoco estaba. Preocupado por si el sofá era un agujero negro y me podía tragar a mi también, pero a la vez hambriento, comí sin pan en rebanadas (Panrico, si eres tú quien quiere publicidad, paga).
Un rato después, alimentado pero sin pan, dejé los cascos del iPod encima del mismo sofá. Fui a arreglarme para venir a la facultad, y cuando volví al salón para recogerlos ¡también habían desaparecido! Mosqueado busqué por toda la casa pero sin ningún resultado.
Al final resultó que aparecieron en el sillón contiguo, así que intrigado revolví todo el salón en busca del envase de pan en rebanadas (Hacendado, te digo lo mismo que a tus competidores) y apareció debajo de la mesa de centro.
Como mal físico que soy, he hecho ya mi teoría. En mi sofá hay una puerta espacio-temporal (como esas de las películas con las que todos soñamos alguna vez) que deja las cosas en otro punto del salón sin tú tocarlas.
O en otras palabras: Tengo un sofá mágico.
P.D: Y como para estas tonterías no tengo ni tags ni categorías, con este post estrenamos la sección Chorrazos (ay va)

eu creo que en todas as casa hai un deses postais espacio-temporais…
a cousa, e que na miña, se hai un deses, o lugar onde aparecen, non está na miña casa!!!
(ay va que chorrazo pareceme unha boa categoría..)
Al principio pensé que era una suerte que las cosas se quedasen en mi salón, pero luego me dio pena.
Si fuera en un sitio como Australia o Estocolmo, podría irme de viaje totalmente gratis, e ir volver cuando quisiera.
non creo que as persoas poidan viaxar por eses portais…
eu creo que ten que ser como máximo de tamaño “libro”, non cres?
La verdad, yo creo que el tamaño no importa (suena a tópico, lo sé)
Resulta que en alguna cadena, algún día a alguna hora, echan una serie que trata sobre eso: una puerta que permite a los dos protagonistas que saben de su existencia, viajar de Irlanda a Australia en ambos sentidos.
De momento el sofá no me ha tragado, y esta noche me toca dormir en él… si no vuelvo a escribir, ya sabéis por qué es.
Escribe hoxe por dios… senon manda unha postal dende Australia!!!
(durmir no sofá? que foi Alex ó final?)
mua
Sip, apareció así un poco a última hora con Nata. Es fantástico.
Resulta que el sofá me transportó a media mañana hasta la habitación de mi hermana, así que se confirma que mi sofá hace lo que quiere
osea, que si te metes debajo de la mesa sin que te vean…podrías robarle a tus invitados lo que tengan en los bolsillos, tan solo introduciendo una mano por el agujero espacio temporal? o es que no son reversibles?
podrías robar un móvil por ejemplo…
Pues la verdad es que no sé si será reversible. Un día lo pruebo ¡pero no para robar móviles!
Si quieres uno nuevo, no tienes más que quedar conmigo.
Aclaración para el resto: No robo, ni móviles ni otra cosa.
Yatá!!!!
Jajajaja, ¿te imaginas ser Hiro? Poder moverte a donde quieras en segundos…
Eso dejaría a mi puerta a la altura del betún.