A oscuras me parece un buen momento
para reconocer que la foto de mi alma es trucada.
Soy un mago que no tiene baraja.

A la próxima que me pregunte ¿Por qué? le responderé con una larga lista llena de nombres. Y con cada nombre derramaré una lágrima que rozará mi boca mientras una leve sonrisa asoma por mi cara.

Punto.

Si ahora mi reino se desvanece, me opongo.
Supongo - Rafa Pons

2 Responses to “La pregunta del millón”

  1. Nada de llorar. Hacer listas, vale. Eso te dejo.

    Pero de llorar, nada.

    miles de besos y mucha magia,
    K

  2. Nah, no te preocuupes, que no voy a llorar. Además que no serían lagrimas dañinas, sino simplemente de rabia por las personas que se me han quedado en el camino.
    La lagrima por perderlas, la sonrisa por haberlas disfrutado.

    Besos

Deja tu comentario

Puedes utilizar estas etiquetas html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>