Elecciones gallegas
Breve inciso de política, que no me apetece darle muchas vueltas.
El domingo hubo elecciones, y ganó por mayoría absoluta y contra casi todo pronóstico el Partido Popular.
No hay nada que reprocharle a estos resultados. La participación fue de un 70% (la más alta de la historia) así que la victoria del PP es totalmente legítima.
Otra cosa es la campaña, sucia como una chimenea llena de hollín. Como una piscina llena de lodo.
En todo este tiempo no he escuchado ni una sola propuesta, ni tan siquiera una promesa electoral. Tan solo reproches sobre coches caros, ganas de atemorizar por la vuelta de los caciques y más reproches por despachos multimillonarios…
Unos no supieron mostrar lo que habían hecho y a cambio, los otros decidieron no castigar sus errores políticos, no vaya a ser que empezase un debate político que ya habían rechazado en la TVG (televisión pública gallega)
Los conservadores decidieron jugárselo todo a una mentira: La imposición del gallego despreciando al castellano. Y ganaron. Probablemente porque el día de la manifestación hubo un lanzamiento de objetos por parte de algunos contramanifestantes que la derecha enseguida sumó a su causa llamándolos radicales.
Resultado a la mitad del partido: 3-1
PP Bipartito
- Coche - Los caciques de Fraga (yo ni contaría este punto)
- Despacho
- Idioma
Y hubo un penalti al final del partido: Aparece una foto de Quintana con un empresario al que se le ha concedido un concurso de la Xunta poco después. Probablemente no esté relacionado, pero si la prensa rosa nos ha enseñado es que en contra de la lógica, todo el mundo es culpable hasta que se demuestre lo contrario.
4-1 (o 4-0) que tras la jornada de reflexión y con un 70% del pueblo gallego ejerciendo su derecho a voto, se convirtió en un 39-36 (tras el tiempo de descuento que supone el voto por correo probablemente el resultado sea un 38-37)
El PP supo jugar sus cartas. El PSOE y el BNG se confiaron y se la han metido doblá.
Y mientras Feijoo ya ha faltado a su palabra. Su coche oficial no es de la planta de Vigo.
La mayoría de los gallegos ha decidido que pasemos 4 años que, sospecho, nos van a hacer mucho daño.
Al final, el estereotipo de que los gallegos somos unos paletos va a ser cierto.
P.D: Sí, sé que todo es mucho más complejo de lo que he puesto ahí, pero es un resumencillo para desahogarme un poco.

Acabo de darme cuenta de que no he nombrado a las elecciones vascas. Esas tienen más historia y mucho más divertida (o al menos curiosa) Daría para un best-seller. O al menos para una curiosa partida de Risk