A sort of Homecoming
Damos saltos en el tiempo y en el espacio. Tras el concierto de París, me salto el post de la ciudad del Sena para hablar de la ciudad del Liffey.
Tras 6 años sin pisar tierras irlandesas por fin he vuelto a una ciudad que me trae fantásticos recuerdos. Iba con muchísimo miedo, lo reconozco. No he sabido mantener el contacto con la mayoría de la gente con la que compartí grandes momentos y experiencias y no sabía como iba a ser la relación con ellos si tenía la oportunidad de verlos.
Planear el viaje no fue tarea fácil. Hasta muy tarde no supe si iría sólo o acompañado, así que no compré los billetes hasta poco antes de partir. Por otro lado Aer Lingus en verano abre vuelos directos Santiago – Dublín, así que me ahorraba la preocupación de los retrasos y de las maletas perdidas en el tránsito de vuelos.

Llegué a la capital de la República de Irlanda a las 18:10 de un martes. Cogí mi maleta, y arrastrándola atravesé la puerta del aeropuerto donde me esperaba Paul, el señor de la casa en la que viví durante mi año en Dublín.
Inciso: Esta familia se merece un templo. Son encantadores, siempre están disponibles para lo que necesites y hacen todo lo que está en su mano y más para que te sientas cómodo. Son cuatro (Paul, Ivonne, Niall y Kim) pero cuándo estás con ellos te hacen sentir el quinto de la familia.
Eso por no hablar de la sorpresa de ver como Niall había crecido muchísimo, y es que la última vez que lo vi tenía 10 añitos y ahora 16. Imaginaros el cambio.
Al llegar a casa me tenían la cena preparada y ya no me moví de su lado. Nos tomamos una copa de licor café, una cerveza y todos a descansar que al día siguiente había que madrugar.
Del resto de días puedo contaros muchísimas cosas. Puedo contaros la visita friki que hice con una parte del Spanish Clan a Killiney para ver la verja de la casa de Bono. Puedo contaros la caminata que me dí por Dublín para ver como ha cambiado la ciudad, y las cervezas que me bebí en el agobiante barrio de Temple Bar o disfruté sin prisas en otros muchos pubs del centro. Puedo contaros lo bien que me lo pasé con Paul yendo a The Orchard por las noches a beber unas Guinness. Os puedo contar lo divertido que fue hacer cola para el primer concierto con el Spanish Clan al completo, la inútil espera del día siguiente en el The Clarence Hotel para ver salir a los 4 fantásticos o el placer de llevar a Niall a su primer gran concierto.
Puedo contaros todo eso y mucho más si os interesa, pero hay una cosa que quiero destacar de esta semana en Dublín: Los amigos que allí dejé y ya no pienso volver a descuidar.
Runar vino conmigo al primer concierto, así que para darle la entrada decidimos quedar el día anterior en casa de Philip Black, una de las personas que más me ayudó en mi integración en el colegio. Allí los tres decidimos que íbamos a tomar unas cervezas el lunes y nos pondríamos al día sin prisas.

Mi sorpresa fue cuando el lunes además de ellos dos aparecieron por The Dropping Well Willy, su novia Sanchia, Dave, Flynn y los hermanos Tristan y Craig Goodbody. No me lo esperaba, y fue perfecto. Físicamente todos han cambiado, pero siguen igual que hace 8 años. Allí pasamos 4 horas bebiendo pintas y pintas de Guinness, poniéndome al día de la vida de cada uno y riéndonos de recuerdos del colegio. Estábamos todos muy a gusto y el tiempo voló hasta que el camarero nos dijo que cerraban. Nos hicimos los remolones y luego aún nos entretuvimos fuera del pub. Al final nos despedimos con la promesa de que volvería muy pronto, que 6 años son mucho tiempo y los conciertos de U2 una mala excusa, y es que no son nada comparados con una ración de risas y cervezas rodeado de amigos.
Lo que yo digo… a sort of homecoming
Aunque no os creáis que estas palabras puedan salir de mi boca, hay un músico irlandés que está muy por encima de Bono, The Edge, Larry y Adam. Su nombre es Christy Moore, y es el mayor descubrimiento musical que he hecho en toda mi vida. Siempre que voy a Irlanda me compro un cd de él, sea nuevo o no. Ahora mismo tengo unos 7 discos, y los que me quedan. Por eso él es la banda sonora del post.
