Insisto con Madrid…

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Insisto.
Hay muchas cosas por las que Madrid merece la pena. Un paseo de hora y media a la luz de las farolas. Perderte en una librería ordenada. La pena de no poder perderte en esa librería desordenada. Orto paseo a la luz del sol. Y a su calor. Una cerveza fresca para compensarlo antes de que sople el viento. Ver al Estudiantes entrenar en el Magariños. El banco perfecto para leer el libro. El concierto de Kiko Tóvar, aunque ya no tenga sus rizos. El concierto de cualquier otro.

Y eso que no cuento con la charla con Julián, el portero de mi antigua casa. Ni con ver el eurobasket con el Sapo. Ni con tomarme unas cervezas con mi hermano y su (ya cercana) mujer. Ni con ver a mis tíos y a mi primito. Ni por supuesto cuento con mis amigos, que hacen de esta ciudad algo todavía más especial.

Feliz Felicidad

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Sé que tengo esto abandonado. En parte es por las vacaciones y en parte no, pero no me preocupa. Sé que en Octubre volveré con fuerza.

Hoy escribo porque hace un año que soy feliz.
Hace un año que aparqué mis problemas, embarqué en un avión que cruzaba el charco y cambié mi visión de las cosas.
Hace un año que no me siento triste o amargado de manera constante, y es algo que se agradece muchísimo.

Así que hoy hay que tomarse una cerveza y brindar por la felicidad, porque no siempre cumple años.

La Vez Que te Tomé Prestado

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“…O como soplar una cometa. Es
como volar.
No. Qué va. Nada es como
volar…”

La historia de como llegó este libro a mi lista de la compra es curiosa.

Resulta que a eMe la había visto cantar impresionantemente bien con Tiza en A Coruña. Y yo no lo sabía.
Resulta que en youtube está ese vídeo. Y tampoco lo sabía.
Resulta que quien había subido ese vídeo también subió una composición fotográfica preciosa, firmada por María Toral. Y como tampoco sabía quien era María pero me había encantado su trabajo y quería descubrir un poco más sobre éste, utilicé a San Google.

Fue entonces cuando salí de mi ignorancia y supe que María en realidad era eMe (o al revés) y que había escrito un libro titulado exactamente igual que la composición fotográfica que había visto.
Y ya no me pude contener…

La Vez Que te Tomé Prestado
  FICHA TÉCNICA
  Título: La Vez Que te Tomé Prestado
  Autor: María Toral
  Editorial:
  Edición:
  ISBN:

La Vez Que te Tomé Prestado es un libro pequeño, con las páginas sin numerar, formado por textos breves (una carilla, a lo sumo dos) todos sin título e intercalados por unas fantásticas fotos, haciendo que la maquetación sea perfecta.

No sé si son textos personales (alguno creo que sí) pero parecen muy cercanos. Ayuda el hecho de que estén tan bien escritos. Con frases cortas. Como a mí me encantan.
Con su permiso os dejo una muestra. El texto lo eligió ella, y menos mal, porque yo no sabía cual poner.

El modo mágico en que seis cuerdas pueden dibujarme una sonrisa o partirme por la mitad. La extraña luz del semáforo iluminando las aceras, al regresar a casa el sábado, como cuando hace quince años te mirabas los pies mientras caminabas por el patio y yo me graduaba en papiroflexia avanzada. Con los envoltorios de los sugus. Ahora que ya has descubierto mi pasión por las regalices rojas, tal vez te preste un rato mi bufanda. Al fin y al cabo, caminar sobre el alambre no sólo es cuestión de equilibrio, sino de intuición. El diámetro de la circunferencia en la que guardo tus gestos aprendidos se disfraza de espiral alguna mañana porque… ¿te cuento un secreto? : cuando llueve se me mojan los pies y pego la nariz en el escaparate de la papelería de la esquina para recordar el sabor de las ceras de colores. Las mordí durante años, intentando imaginar a qué sabía el color azul. Y es que, mientras hablábamos hace unos días, sentía que movía mejor los dedos gordos del pie, que sonreía más a menudo, que algunas palabras se me colaban entre las pecas. En la séptima fila de butacas, alguien sopla sobre un montoncito de azucar y se cae el último ladrillo del muro.

*a G., que nunca entiende mis textos.

Las fotos están en blanco y negro. Como visteis en el vídeo, algunas originalmente son así, pero puede que otras tuviesen algo de color y es algo que nos perdemos. Es la única pega que le podría poner al libro.
Claro que hay una alternativa: Podéis ver algunas de sus fotos acompañadas de buenos textos en su blog, que aunque últimamente está bastante parado, es una de esas joyitas que de vez en cuando se encuentran por internet. La URL es: http://lluviaembotellada.wordpress.com.

Si os interesa el libro lo podéis comprar en versión de papel o en PDF en Bubok. Concretamente aquí.

A mí me ha encantado.
Y Paco está deseando fotografiarse con ella ;)

Cien horas con Fidel

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Ayer, 13 de agosto, fue el 83 cumpleaños de Fidel Castro, comandante en jefe de la Revolución Cubana, que desde mediados de 2006 está apartado de la vida pública.
Casualmente fue ayer también cuando acabé de leer un libro que compré el septiembre pasado en La Habana, titulado Cien Horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet..

Sabiendo que Fidel no es partidario de homenajes ni de alabanzas a personas con vida (de hecho no verás una sóla estatua de él en toda la isla de Cuba) me parece correcto celebrar su cumpleaños hablando de este fantástico libro. Empezamos.

Cien horas con Fidel
  FICHA TÉCNICA
  Título: Cien horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet
  Autor: Ignacio Ramonet
  Editorial: Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado
  Edición: Noviembre 2006 (3ª Edición)
  ISBN: 959-274-038-0

La sinopsis de este libro nos pone en situación de lo que nos vamos a encontrar en las 709 páginas del libro y una ligera información sobre el entrevistador, que seguramente para muchos es un desconocido. Así que sin que sirva de precedente, voy a ponerla aquí y ya daré mi opinión sobre el libro más adelante.

Varios han sido los libros publicados en el mundo a partir de largas entrevistas o conversaciones con Fidel Castro. Pero ninguno como éste alcanza la magnitud, la diversidad, la amplitud, el alcance y la trascendencia que tiene esta entrevista realizada entre 2003 y 2005 por el intelectual y periodista francés Ignacio Ramonet, director del mensuario parisino Le Monde Diplomatique, una de las voces más prestigiosas entre la intelectualidad progresista europea contemporánea, autor de numerosos libros y ensayos sobre temas de comunicación social y política internacional, uno de los principales impulsores y animadores del movimiento mundial de lucha contra la globalización neoliberal y amigo leal y sincero de Cuba y de la Revolución Cubana. Por el nivel de información y sagacidad del entrevistador, por la agudeza y pertinencia de sus preguntas, pero, sobre todo, por la profundidad, franqueza, modernidad y hondura de las respuestas del entrevistado, la apasionante conversación contenida en este libro tendrá, sin lugar a dudas, un valor perdurable, más allá de coyunturas y circunstancias.

No voy a descubrir nada que la gente no sepa sobre Fidel Castro a estas alturas. Tiene sus admiradores y sus detractores, cada uno con sus razones, que son muy válidas siempre y cuando sean verdad.

El libro es una entrevista hecha a lo largo del tiempo en la que se abordan TODOS los temas que os podáis imaginar: La esclavitud que había en la isla, la guerra de independencia, su infancia en Birán, su entrada en la política, el asalto al cuartel Moncada, la lucha en la Sierra Maestra con El Che Guevara, el triunfo y los difíciles primeros pasos de la Revolución. También habla de la guerra fría y la crisis de los misiles, el derrumbe de la Unión Soviética, sus relaciones con America Latina, con España, los problemas con las diferentes administraciones americanas y de lo que pasará una vez que él muera… Habla de todo siendo crítico y sin evitar hablar de los balseros, los disidentes, la corrupción que hay en la isla y de la democracia en Cuba.

Fiel a su estilo, las respuestas son amplias para evitar dejar cabos sueltos, relacionando preguntas y situándote en los diferentes momentos históricos si cree que es necesario. Y es que independientemente de la mayor o menor simpatía que se tenga por el líder cubano, algo que se refleja en el libro y resulta innegable es la cantidad de conocimiento que alberga este señor. Pero por si esto no fuera suficiente, en el caso de que haya detalles que desconozcas, al final del libro viene una amplia serie de notas informativas y una lista de las fechas clave de la revolución.

Personalmente la gente sabe que me gustan y defiendo tanto a la Revolución cubana como a Fidel. Mis conocimientos sobre ese tema eran escasos pero suficientes para formar una opinión. Así que empecé a leer este libro con ganas.
Hubo detalles que me sorprendieron. No me esperaba una crítica por parte de Fidel como la que hace sobre materia económica o sobre la homosexualidad en la isla. Tampoco me esperaba una defensa con una argumentación tan buena sobre el tipo de democracia que hay en Cuba, comparándola con otras occidentales como la española, por ejemplo.
Por supuesto también hubo cosas previsibles. La educación y el sistema sanitario son siempre la principal defensa de la Revolución, pero si además de palabras utilizas números, se convierte en más eficaz.

Para mí éste no es un libro recomendable. Es imprescindible para todos los que quieran saber algo más del último siglo en Cuba. Eso sí, creo que es importante leerlo sin prejuicios.



De los libros comprados en Cuba me queda por leer el Diario del Che en Bolivia, pero de momento tendrá que esperar. El próximo libro político-histórico que lea me gustaría que fuera el de las conversaciones con el subcomandante Marcos, también de Ignacio Ramonet, para seguir así con un formato de entrevista que me ha gustado mucho.

A sort of Homecoming

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Continental Céilidh – Christy Moore

Damos saltos en el tiempo y en el espacio. Tras el concierto de París, me salto el post de la ciudad del Sena para hablar de la ciudad del Liffey.

Tras 6 años sin pisar tierras irlandesas por fin he vuelto a una ciudad que me trae fantásticos recuerdos. Iba con muchísimo miedo, lo reconozco. No he sabido mantener el contacto con la mayoría de la gente con la que compartí grandes momentos y experiencias y no sabía como iba a ser la relación con ellos si tenía la oportunidad de verlos.

Planear el viaje no fue tarea fácil. Hasta muy tarde no supe si iría sólo o acompañado, así que no compré los billetes hasta poco antes de partir. Por otro lado Aer Lingus en verano abre vuelos directos Santiago – Dublín, así que me ahorraba la preocupación de los retrasos y de las maletas perdidas en el tránsito de vuelos.

Craig, Runar y yo

Llegué a la capital de la República de Irlanda a las 18:10 de un martes. Cogí mi maleta, y arrastrándola atravesé la puerta del aeropuerto donde me esperaba Paul, el señor de la casa en la que viví durante mi año en Dublín.

Inciso: Esta familia se merece un templo. Son encantadores, siempre están disponibles para lo que necesites y hacen todo lo que está en su mano y más para que te sientas cómodo. Son cuatro (Paul, Ivonne, Niall y Kim) pero cuándo estás con ellos te hacen sentir el quinto de la familia.
Eso por no hablar de la sorpresa de ver como Niall había crecido muchísimo, y es que la última vez que lo vi tenía 10 añitos y ahora 16. Imaginaros el cambio.

Al llegar a casa me tenían la cena preparada y ya no me moví de su lado. Nos tomamos una copa de licor café, una cerveza y todos a descansar que al día siguiente había que madrugar.

Del resto de días puedo contaros muchísimas cosas. Puedo contaros la visita friki que hice con una parte del Spanish Clan a Killiney para ver la verja de la casa de Bono. Puedo contaros la caminata que me dí por Dublín para ver como ha cambiado la ciudad, y las cervezas que me bebí en el agobiante barrio de Temple Bar o disfruté sin prisas en otros muchos pubs del centro. Puedo contaros lo bien que me lo pasé con Paul yendo a The Orchard por las noches a beber unas Guinness. Os puedo contar lo divertido que fue hacer cola para el primer concierto con el Spanish Clan al completo, la inútil espera del día siguiente en el The Clarence Hotel para ver salir a los 4 fantásticos o el placer de llevar a Niall a su primer gran concierto.

Puedo contaros todo eso y mucho más si os interesa, pero hay una cosa que quiero destacar de esta semana en Dublín: Los amigos que allí dejé y ya no pienso volver a descuidar.
Runar vino conmigo al primer concierto, así que para darle la entrada decidimos quedar el día anterior en casa de Philip Black, una de las personas que más me ayudó en mi integración en el colegio. Allí los tres decidimos que íbamos a tomar unas cervezas el lunes y nos pondríamos al día sin prisas.

Lads

Mi sorpresa fue cuando el lunes además de ellos dos aparecieron por The Dropping Well Willy, su novia Sanchia, Dave, Flynn y los hermanos Tristan y Craig Goodbody. No me lo esperaba, y fue perfecto. Físicamente todos han cambiado, pero siguen igual que hace 8 años. Allí pasamos 4 horas bebiendo pintas y pintas de Guinness, poniéndome al día de la vida de cada uno y riéndonos de recuerdos del colegio. Estábamos todos muy a gusto y el tiempo voló hasta que el camarero nos dijo que cerraban. Nos hicimos los remolones y luego aún nos entretuvimos fuera del pub. Al final nos despedimos con la promesa de que volvería muy pronto, que 6 años son mucho tiempo y los conciertos de U2 una mala excusa, y es que no son nada comparados con una ración de risas y cervezas rodeado de amigos.

Lo que yo digo… a sort of homecoming



Aunque no os creáis que estas palabras puedan salir de mi boca, hay un músico irlandés que está muy por encima de Bono, The Edge, Larry y Adam. Su nombre es Christy Moore, y es el mayor descubrimiento musical que he hecho en toda mi vida. Siempre que voy a Irlanda me compro un cd de él, sea nuevo o no. Ahora mismo tengo unos 7 discos, y los que me quedan. Por eso él es la banda sonora del post.